Calanda está surcada de muchos caminos para hacer senderismo, como las riberas del Guadalopillo, la subida de la Clocha y el Tolocha, la senda de las aldeas y la más tramitada la que va al Convento del Desierto. Tomando uno de los caminos del olivar nos llevará hasta la olivera del Pitongo, plantada en el siglo XVlll, clasificado como árbol singular de Aragón.

De regreso a la localidad es preciso visitar dos edificios de singular belleza, la Casa de Cultura que se levanta en lo que fue convento noviciado de dominicos y el Centro Buñuel Calanda el CBC, museo inaugurado el 22 de febrero de 2000 por el Príncipe de Asturias. Este caserón, antiguo palacio Fortón Cascajares. se ha convertido en un museo dedicado a Luis Buñuel, donde se celebran a lo largo del año conferencias, exposiciones, festivales de cine y jornadas de Filosofía.

Las zonas verdes del casco urbano, como el parque de la Maquina, los cabezos y las glorietas, con sus fuentes luminosas, son espacios para disfrutar del descanso y de la tertulia cotidiana a la sombra de los pinos, sauces, moreras y olivos.

Calanda celebra sus fiestas mayores en honor de su patrona la Virgen del Pilar. Dentro de nuestro arraigo aragonés no podemos olvidar la jota, manifestación genuina que cuida con gran esmero la peña del Cachirulo, siendo famosa en nuestro folklore el baile de la jota de Calanda, cuya interpretación es motivo de admiración para propios y extraños.

En el capítulo de las celebraciones religiosas, quizás una de los más antiguas de la localidad, es la salida del coro de los despertadores, o rosarieros, que en el amanecer de las festividades más importantes del año, recorren las calles cantando plegarias alusivas a la fiesta del día. El domingo de Ramos, entonan la plegaria del Benedictus, avisando a la población de lossucesos que se van a celebrar por la muerte de Cristo en la Cruz.

También merece un recuerdo la tradición alfarera de Calanda de origen árabe y la repostería que se hace en los hornos, el pastel de pimiento y tomate, los brazos de gitano, las tortas de alma, mantecados y otras recetas que cuidan con acentuada tradición las amas de casa. Muy sabrosa es la perolica de huerta, típico plato de los hortelanos calandinos.

Terminaremos recordando que el término municipal tiene una huerta riquísima que produce el famoso melocotón, con denominación de origen, conocido como melocotón tardío de Calanda. Las explotaciones agrícolas se centran principalmente en este producto, pero no hay que olvidar el olivar que produce un aceite de gran calidad que igualmente tiene denominación de origen.

Calanda, Villa de enorme futuro con la ampliación de nuevos regadíos y la creación de industrias ubicadas en los polígonos industriales, tiene un crecimiento notable, favorecido por la llegada de emigrantes de otros países que se han asentado definitivamente en la localidad.