Esta procesión sale de la Parroquia de la Esperanza a las nueve de la mañana del Sábado Santo. Van en cabeza los tambores y los bombos y a continuación todas las cofradías de la Villa. Cierra el desfile la Cofradía del Santísimo que con sus túnicas y terceroles negros llevan en un ataúd de cristal el cuerpo de Jesús, escoltado por los “putuntunes” y Longinos. Además va la banda de música y la Corporación Municipal.

Al finalizar la procesión y en la puerta de la Parroquia, tiene lugar el auto sacramental del sellado del Sepulcro. La guardia de putuntunes sella el sepulcro. Luego Longinos ve que los sellos han sido quitados y discute con el Centurión porque el cuerpo de Jesús no está el ataúd, pidiéndole explicaciones. El Centurión avergonzado se esconde entre el público y Longinos lo busca, lo encuentra y les reta a una lucha a espadas. Vence Longinos y obliga al Centurión a ir al Sepulcro, dar tres vueltas sobre el mismo y a reconocer que Cristo ha resucitado.